Mi juguete favorito ya no me gusta
A la gente le encanta empezar cosas.
Comprar las zapatillas.
Decirlo en voz alta.
Subir la foto.
Sentirse “en ello”.
Eso ya da dopamina suficiente para creerse alguien distinto.
El problema viene cuando el juguete deja de ser divertido.
Cuando no hay aplauso.
Cuando nadie te mira.
Cuando toca repetir algo incómodo por décima vez.
Cuando no hay resultados rápidos …

