El precio a pagar por seguir igual
Hay algo que casi nadie cuenta de no cambiar.
Que no es gratis.
Con la dieta pasa todo el rato.
Crees que, como no estás haciendo nada raro,
no pasa nada.
Sigues comiendo más o menos igual.
Sigues posponiendo el gimnasio.
Sigues diciendo “ya lo haré”.
Y aparentemente…
no ocurre nada.
Pero por dentro sí.
Te notas más pesado.
Duermes peor.
Te miras con menos respeto.
T…

