El primer gesto que jode una venta
Dejas el email abierto.
Lees el nombre del contacto.
Miras el precio que habías decidido ayer.
Borras una línea.
La vuelves a escribir más suave.
Suspiras.
Piensas “bueno, ya veremos si encaja”.
Y le das a enviar.
Cierras el portátil sin notar nada raro.
Pero el cuerpo sí lo notó.
Eso es vender sin filtrar.
Y si esto te resulta familiar, no es casualidad.
No es que…

