El día que la IA me dejó por los suelos
Hace un tiempo tuve un momento precioso de esos que te bajan del pedestal a tortas.
Le pedí a la IA un texto.
Sin vergüenza alguna:
“Hazme algo bueno para vender mi programa.”
Ni objetivo, ni público, ni contexto, ni estilo.
Nada. A palo seco.
Y la IA no solo NO me soltó el típico texto genérico, sino que encima me echó la bronca.
“Tu petición es demasiado vag…

