La mayoría no sabe vender sin disfrazarse
Cuando hablan de su producto, se les cambia la voz, el gesto, hasta el vocabulario.
De repente parecen otro: el “vendedor serio”, el “profesional de las soluciones”, el tipo que dice “propuesta de valor” sin reírse.
Y ahí es cuando el cliente se desconecta.
Porque la gente no compra cuando siente que le venden.
Compra cuando siente que le entienden.
Si qui…

