Mensaje a las 2:00 de la mañana
El otro día me escribió uno a las dos de la mañana.
Mensaje largo. Desordenado. Con faltas. Con prisas.
— Estoy hasta el cuello. No llego a fin de mes. Tengo que montar algo ya. Lo que sea. Un negocio online, una idea, lo que funcione rápido.
Se notaba el temblor entre líneas.
No era ambición. Era pánico.
Gente así no quiere emprender.
Quiere dejar de ahogars…

