Te estás creyendo tu propia mentira
La mentira más peligrosa no es la que le cuelas a otros...
La mentira más peligrosa no es la que le cuelas a otros.
Es la que te repites tú hasta que te la crees.
— Estoy en ello.
— Ahora no es el momento.
— Cuando tenga un rato.
— Lo tengo ya casi.
Te lo dices con una convicción preciosa.
Como si repetirlo ya contara como avanzar.
El problema es que el cerebro es un cabrón muy obediente.
Si le cuentas la misma película…

