No pedir ayuda no te hace más fuerte, te hace lento, y muchas veces te hace mediocre.
El que de verdad construye algo serio no juega a héroe solitario.
Esta mañana fui a la piscina a hacerme unos largos.
En los vestuarios escuché una conversación que me dió que pensar.
Hay un tipo de orgullo bastante patético que se disfraza de carácter fuerte.
— Yo no pido ayuda.
— Yo me lo curro solo.
— A mí nadie me tiene que decir cómo hacer las cosas.
Lo dicen como si fuera una medalla.
En realidad suele ser una coartada.

