Vender sin vender es no vender
Muchos confunden ser honestos con ser invisibles.
Se piensan que, por no hablar de su producto, la gente va a comprarles por arte de magia. Que si regalan contenido, que si se hacen los interesantes, que si se callan la oferta como si fuera un secreto de Estado.
Y luego, claro, vienen los lloros: “Es que el mercado está fatal”, “Es que la gente no val…

